Diario de la pandemia (lunes, 6 de setiembre de 2021)

La buena noticia –por llamarla de algún modo– de la semana transcurrida es que no siguieron subiendo los casos en Grecia. Tampoco bajaron, seamos claros, pero el hecho de entrar en una meseta, al menos por un tiempo, le da a la sociedad un respiro.

¿Cómo se explica el hecho de que entremos ahora en un trecho amesetado, por corto que sea, cuando todo hacía suponer que a partir de fines del verano empezaría una escalada temible en el número de casos? Soy sincero: no dispongo aún de una explicación satisfactoria. Lo que sí he aprendido después de este largo año y medio de pandemia es que la marcha del virus no es lineal, sino que está llena de idas y venidas, de subidas y bajadas. Se me ocurre comparar la evolución de la pandemia con el perfil de una montaña: vistas de lejos, ambas dibujan una ola precisa, pero cuando uno las analiza de cerca, están llenas de irregularidades. Todo montañista sabe que el proceso de ascenso de una cuesta implica muchas veces el descenso momentáneo a un valle.

Lo que parece fuera de dudas es que los próximos meses van a ser difíciles para el sistema de salud griego. A la carga normal que ya llevaba, inclusive antes de la pandemia, se suma ahora una nueva oleada de enfermos graves de covid. Más del 40 % de la población griega no se ha vacunado, ni siquiera con la primera dosis. Es cierto que en este grupo están los niños menores de 12 años, para los cuales no hay vacunas por el momento, pero también hay cientos de miles de adultos mayores de 55.

Esta mañana sentía una entrevista a la directora de una de las unidades de terapia intensiva del hospital “Attikón” (νοσοκομείο “Αττικόν”), uno de los más grandes de Atenas y la región. Las cifras eran elocuentes: el cien por cien de las camas de terapia destinadas al covid estaba ocupado por pacientes que no se habían vacunado. No comments… Además, la doctora reiteraba algo ya sabido: de la totalidad de pacientes con covid en la unidad de cuidados intensivos, el 40 % muere, mientras que el restante 60 % sale vivo pero con complicaciones de todo tipo, desde motrices hasta psicológicas.

La conclusión es que el que decide no vacunarse es como si estuviera jugando a la ruleta rusa o como si se emborrachara y se subiera al auto para dar una vuelta a toda velocidad sin incluso cinturón de seguridad. La cuestión que se plantea es por qué tiene que hacerse cargo el sistema público de salud de esa gente…

El verano toca su fin en el Mediterráneo. Los frutos de la estación (tunas, higos, granadas, etc.) ya están maduros para la recolección. El otoño, que ya se ha hecho sentir con una baja de la temperatura, va a plantear nuevos desafíos.

Mientras tanto, desde el miércoles pasado entró en vigor la ley que obliga al personal que trabaja en el ámbito de la salud, desde los médicos especialistas hasta los ayudantes de la administración, a vacunarse, so pena de entrar en licencia sin goce de sueldo hasta que termine la pandemia. Muchos de los negacionistas, en vista de las sanciones, se fueron a hacerse inocular a último momento, pero miles se mantuvieron firmes en su postura. De este modo, se calcula que unas 10.000 personas en toda Grecia han dejado de trabajar y de cobrar el sueldo correspondiente. Por cierto, eso supone un hueco considerable para el sistema de salud. Por lo pronto, el Gobierno suspendió la posibilidad de tomarse días de vacaciones a todo el personal restante, hasta que al menos se cubran los puestos que han quedado vacantes. (De hecho, ya se abrió la plataforma para postularse a los distintos cargos que deben ser cubiertos rápidamente.)

Claro que el personal que quedó en licencia sin goce de sueldo presentó un nuevo recurso de amparo a la Justicia, pero las chances no son buenas. Ya en los meses pasados la Corte Suprema helena había rechazado el pedido de algunos bomberos que se negaban a vacunarse (una situación bastante similar a la actual) y hace unos días aparecieron las primeras sentencias desfavorables al personal médico agrupado en distintas asociaciones. La obligatoriedad, afirman los jueces, no viola ningunos de los derechos de los trabajadores, dada la excepcionalidad de las circunstancias en que estamos.

Con casi 14.000 muertos por covid y una población de algo más de 10 millones de habitantes, Grecia se ubica en la franja media del listado de países afectados. Foto: entrada al cementerio de Papagu, Ática.

Acerca de Marcos G. Breuer

I'm a philosopher based in Athens, Greece.
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